La salud bucal de los animales

Los perros y los gatos, igual que los humanos, nacen sin dientes. Luego tienen una dentadura de leche o decidua que es reemplazada a temprana edad por la dentadura permanente que conservará el resto de su vida. Los dientes de leche o deciduos comienzan a emerger a las dos semanas de vida y están completos a los 45 días. Son mucho más pequeños que los permanentes y son reemplazados por éstos entre los 4 y los 6 meses de vida del animal.

¿Por qué debo inspeccionar habitualmente la boca de mi mascota?

A partir de los dos o tres años, muchos animales comienzan a dar señales de enfermedades en la boca. Por ello, debemos inspeccionar con cierta frecuencia la boca de nuestro animal.

¿Cuáles son las señales de enfermedad?

El mal aliento persistente, depósitos alrededor de la línea de las encías, encías inflamadas y rojizas, pérdida de alguna pieza dental, molestias al comer o sangre en las encías son, todos juntos o por separado, síntomas de enfermedad bucal.

Otras indicaciones de enfermedad bucal pueden ser la pérdida de apetito o de peso, cambios en los hábitos de masticación, estado de letargo y rascarse constantemente el morro con la pata.

Enfermedades bucales

Dentro de las enfermedades bucales nos podemos encontrar con las siguientes:

  • La persistencia de dientes de leche en los perros, la poliodoncia(dientes supernumerarios) y la oligodoncia(falta de dientes) son las tres anomalías genéticas que se diagnostican con más frecuencia.
  • Otro grupo importante son la hipoplasia del esmalte , los cuerpos extraños encajados entre los dientes y las fracturas de dientes.
  • La caries dental es rara en los perros. Las razones son: la dieta es baja en hidratos de carbono; la estructura de los dientes favorece la autolimpieza; la dieta con alimentos balanceados es abrasiva lo cual mantiene la higiene; no hay hoyos que permitan la retención de alimentos(excepto en los molares que son los que más a menudo se carian); los espacios entre dientes no atrapan los alimentos; la composición de la saliva no conduce al desarrollo de bacterias cariogénicas.

Cuando las caries se presentan lo hacen donde se acumulan las placas (unión entre diente y encía)y por lo general en animales alimentados con dietas altas en hidratos de carbono.

Éstos animales van a presentar mal aliento, y debido al dolor, dificultad masticatoria , rechazo de alimentos duros, mantenimiento de la cabeza hacia un lado y rechinamiento de dientes.

  • Pero sin duda, son las enfermedades de la mucosa bucal las que ocupan un lugar muy destacado en nuestra rutina clínica diaria. Hablamos entonces de lo que se denomina síndrome gingivitis(inflamación de las encías)-periodontitis-placas-sarro dental.

Bacterias, hongos, restos de comidas, detritus, minerales de la saliva, se acumulan sobre la superficie dental de la mascota produciendo sarro dental, con reacción inflamatoria de las encías y su sucesivo depósito forma las placas, que destruyen las adherencias de las encías al hueso, alcanzando la inflamación las capas más profundas, con destrucción del periodoncio(tejidos que rodean y sostienen al diente), dando lugar al aflojamiento y caída de las piezas dentarias.

Los dientes que más se afectan por el sarro dental son los caninos , premolares y molares.

El tratamiento de elección es la eliminación del sarro dental mediante ultrasonidos con extracción de piezas dentarias no funcionales. Esto se realiza bajo sedación profunda o anestesia general del animal.

Profilaxis

1,- Utilización de dietas duras a base de alimento balanceado seco; huesos específicos para la higiene dental, disponibles en tiendas especializadas.

2,- Limpieza de dientes con pastas dentífricas especiales para animales, aplicada con cepillo de dientes pequeño y de cerdas suaves. Ello requiere adiestramiento y paciencia, pero se consigue que el cachorro  se acostumbre a partir de los 6 meses de edad, siendo suficiente como preventivo el cepillado 3 veces a la semana.

3,-Líquidos antisépticos específicos. Éstos se vierten en el agua de bebida del animal.

4,- Visita regular al veterinario para un chequeo periódico que incluya la exploración de la cavidad bucal. Una visita anual suele ser suficiente en animales jóvenes y en los adultos tal vez sean precisos dos reconocimientos anuales.

En conclusión, la colaboración del dueño de la mascota con el veterinario, hará más efectiva la prevención de la higiene bucal de la mascota, lo que de forma directa e indirecta mejorará la calidad de vida de la mascota, tanto desde el aspecto sanitario, como socio-cultural.