La ansiedad por separación es un problema frecuente en nuestros perros que aparece durante su desarrollo. Normalmente aparece en cachorros a partir de los seis meses de edad, y se manifiesta con episodios destructivos, micción y defecación en casa, pero solamente cuando los dejamos solos.
La mayoría de los casos es de baja intensidad, y el propietario lo atribuye a que el cachorro quiere llamar la atención o se quiere vengar por dejarlo solo. Entonces el propietario intenta resolver el problema con soluciones que agravan la situación: como es no dejarlo solo, atarlo o encerrarlo al salir de casa, castigarlo cuando vuelven. . .
Ya sabemos que hacia la tercera semana de vida se inicia el periodo de socialización en el cachorro donde comienza a establecer relaciones con su entorno. Posteriormente entre los 3 ó 4 meses se inicia la fase de desapego maternofilial, así el cachorro comienza a evolucionar como adulto.
Al retirar al cachorro de su madre y hermanos e integrarlo en nuestra familia, impedimos que la conducta de desapego se desarrolle favoreciendo así la aparición de la ansiedad por separación.
Nosotros tendemos a cuidarlo y protegerlo, por lo que no favorecemos que se produzca ese desapego, de tal manera que, cuando lo dejamos solo se desencadena una situación de ansiedad que provoca esos comportamientos destructivos.
Los síntomas más frecuentes son: ladridos y aullidos al dejarlo solo; micción y defecación en cualquier parte de la casa; destrozo del mobiliario, ropa, quicios de las puertas. . . El cachorro muestra todo esto únicamente cuando está solo en casa.
En algunas ocasiones estos síntomas comienzan a manifestarse en la edad adulta, siendo el desencadenante algún cambio en la situación familiar: vuelta de las vacaciones en las que siempre estaba acompañado; que uno de los miembros de la familia que normalmente estaba en casa comience a trabajar y, por lo tanto, a dejarle más tiempo solo; cambios de turno en los horarios de trabajo . . .
AL SALIR
AL REGRESAR
Debemos evitar interactuar con el cachorro, pues lo considera una recompensa al finalizar la situación de ansiedad.
Cuando aparecen los primeros síntomas, es importante actuar cuanto antes para que la solución sea más fácil.